
Madrid,
9 ago (PL) Organizaciones españolas rechazaron hoy las restricciones
del gobierno madrileño a la marcha de protesta convocada para el 17 de
este mes por la visita del papa Benedicto XVI, que consideran
inapropiada y mal planteada.
La manifestación, organizada por más de 100 asociaciones laicas,
sindicatos y partidos políticos izquierdistas, está programada en
ocasión de la llegada del Sumo Pontífice en un recorrido inicial desde
la plaza de Tirso de Molina a Cibeles, incluida la Puerta del Sol.
No daremos marcha atrás, afirmaron representantes de la agrupación
Europa Laica en respuesta a una decisión de la Delegación del Gobierno
de Madrid de modificar el itinerario de la demostración cívica.
En tono airado consideraron difícil de entender por qué las autoridades
vetaron las tres propuestas de la marcha por el centro capitalino e
insisten en cambiar el recorrido.
Para el presidente de la
Asociación de Ateos y Librepensadores de Madrid (AMAL), Luis Vega, la
disposición es anticonstitucional y supone el desprecio a más de 100
agrupaciones que nos apoyan, subrayó.
La AMAL cree que el gobierno busca ocultar la manifestación al pretender ubicarla fuera del circuito del centro de la capital.
Sus organizadores, por el contrario, quieren hacer notar el descontento
con la visita papal, que critican por estar financiada con recursos del
erario público y porque se le conceda rango de Estado, cuando es
privada y pastoral, afirmaron.
"De mis impuestos, al papa cero" y "Por un Estado laico" son precisamente los lemas principales de la protesta.
Nos reuniremos y expresaremos nuestra posición. Nadie puede aplastar
nuestros derechos fundamentales", expresó Francisco Delgado, presidente
de Europa Laica.
La Delegación del Gobierno madrileño aduce en
un informe que la presencia de grupos antagónicos supone una tensión o
un reto para la seguridad ciudadana, además de apelar a la imagen de la
ciudad.
Teólogos, miembros del Foro de Curas de Madrid y de
otras asociaciones laicas deploraron la actitud del ayuntamiento por
ceder a presiones de la derecha y del catolicismo más rancio.
En
coincidencia con la protesta cívica, varios sindicatos españoles, entre
ellos la Confederación de Comisiones Obreras y la Unión General de
Trabajadores, convocaron a una nueva jornada de tres días de huelgas del
18 al 21 de agosto por el incumplimiento del aumento salarial, justo
con la llegada del Papa.
Las afectaciones ocurrirán en el Metro
de Madrid y en las empresas del sector de asistencia en tierra en los
aeropuertos de España por incumplimientos reiterados del convenio
colectivo de pagos, según los gremios.
rmh/oda |
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